Agua potable en el barrio Tiro Suizo

En la década de 1930, en Rosario, muchos barrios carecían del servicio de agua potable o recibían un servicio deficiente.

La nota, del diario La Tribuna, cuyo texto reproducimos más abajo.

Tienen que Conseguir Agua en la “Canilla colectiva”

El problema de la falta de aguas corrientes en algunos barrios de la ciudad, continúa siendo aún, a pesar de las continuas demandas de solución, un problema insoluble. En la zona de Tiro Suizo, en el barrio Irigoyen, hace tiempo que TRIBUNA defendió la necesidad de que se estableciera dicho servicio. Los vecinos sólo obtuvieron la colocación de una “canilla colectiva”. Todo el vecindario de un sector del Municipio densamente poblado debe servirse de aquella, con los inconvenientes fáciles de imaginar. Es necesario que la empresa y los poderes públicos den a este asunto un remedio definitivo, prestando el servicio de aguas corrientes que contaría de inmediato con más de 100 usuarios.

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Santa Fe ante las inundaciones. 1940.

Artículo publicado en el diario El Litoral de Santa Fe

14 de junio de 1940

El Instituto Argentino del Agua, cuya presidencia ejerce el ingeniero Aquiles Armani, ha preparado un plan como contribución al estudio del problema de las inundaciones y desagües en el valle del Paraná, el cual ha si do llevado al conocimiento de los gobiernos de las provincias del litoral y del ejecutivo nacional. El sub-comité de estudios, formado por los señores Enrique Chanourdié, Alfredo I. Ledesma, Enrique Williams Alzaga y Luis A. Woodbridge, han confeccionado el siguiente esquema

Considérase el territorio a sanearse dividido en dos zonas:

1a. zona –  Tierras cuyas cotas sean inferiores a la máxima creciente del Paraná.

2a. zona – Tierras cuyas cotas sean superiores a la máxima creciente del Paraná.

En la primer zona se contemplarán las dos soluciones que se presentan:

Diques (insumergibles): Obras que impidan la iundación, acompañada de canales secundarios para el escurrimiento de las aguas pluviales.

Relleno natural (dique sumergibles): Obras que no impiden las inundaciones, pero que provocan el levantamiento del terreno por sedimentación, reteniendo el material en suspensión que acarrean las crecientes.

En la segunda zona, cabe tener en cuenta las siguientes soluciones:

1) facilitar la descarga en los cursos de agua

2) Retardar el escurrimiento en las cabeceras.

3) Desviar el exceso de agua a otras cuencas

4) Limitar el lecho.

Puede agregarse para ambas zonas, la conveniencia de no realizar obra alguna, impidiendo construcciones en las zonas inundables, y la organización de un servicio sistemático de vigilancia e información, para una eficiente y activa política de control de las crecientes.

Para la elección del tipo y orden de ejecución de las obras se derterminará: La capacidad y grado de utilización económica del territorio a sanearse en base a : 1o. Las lluvias, 2o. El relieve. 3o. El escurrimiento, 4o. La vegetación, 5o la geología, 6o. La economía, 7o. La población, 8o. El catastro, 9o. Las comunicaciones.

Los estudios se reaizarán primero de acuerdo a la división política del territorio, concretándose después por cuencas, incluyendo por extensión, la del Paraná no comprendida en la provincia de Santa Fe.

Las inundaciones y las manchas solares

Las inundaciones y las manchas solares
Este artículo, publicado en el extinto diario La Tribuna de la ciudad de Rosario, (que ya será publicado en forma íntegra) es una reseña de otro, escrito por Gabriel Carrasco.
En aquel artículo, el polígrafo se dedica a establecer las causas de las constantes crecientes del Río Paraná y como pueden ver, las adjudica a la influencia de las manchas solares.
Como el artículo anterior con Juan Alvarez, hoy mostramos este escrito de Carrasco para señalar que la historia del agua tiene una tradición en la Argentina y más específicamente en nuestro medio local.
Resta saber porqué que con algunos elementos basales que nos permiten esbozar una tradición en el tema, la Historia del agua como disciplina -aunque sea una historia de las inundaciones!- no logró fraguar en  nuestro medio.

Artículo publicado en La Tribuna, en Abril de 1966

Sobre la conveniencia de escribir la historia de nuestros ríos

El artículo que aquí ofrecemos apareció publicado  en el Boletín de la Academia Nacional de la Historia, en el Anuario de 1940.

Juan Alvarez (Gualeguaychú  1878 – Rosario 1954) nos ofrece en este artículo una muestra más de su capacidad indagatoria y de su permanente búsqueda de originalidad para los temas del historiador.

Este artículo de 1940 advierte sobre la importancia del estudio de la historia de los ríos. Como en otras ocasiones, y como muchos otros autores, cuando encontraban un tema interesante pero al que no le podían dedicar su esfuerzo, lo dejaban señalado para otros autores, o para dejar sentada su opinión en un tema al que nadie había prestado demasiada atención.

Alvarez era consciente de la originalidad de su planteo y de los celos existentes entre los historiadores. Por ello, al final de su  artículo nos aclara que no tiene pretensiones de originalidad.

Nunca he comprendido cómo pueda alguien vanagloriarse del “descubrimiento” de manuscritos o papeles que desde tiempo atrás estaban numerados y catalogados en archivos, al alcance de todo el mundo.

La publicación original se presenta con algunas reproducciones de mapas, que proximamente agregaremos al post.

El plano de Grondona (Rosario en 1858)

Aquí reproducimos el plano de Nicolás Grondona, del año 1858.

Allí puede verse el espacio que actualmente ocupa la Plaza Sarmiento, ocupado por la Laguna de Sánchez.

Cultura del agua y calidad de la democracia

Acá, les dejo una pequeña presentación la cual hace hincapié en la Cultura del agua y calidad de la democracia

Federico Aguilera Klink es catedrático de economía aplicada en la Universidad de La Laguna. Fue Premio Nacional de Economía y Medio ambiente “Lucas Mallada” en 2004. Sus ámbitos de investigación son la economía del agua, la economía ecológica y la calidad de las decisiones y problemas ambientales. Entre sus publicaciones más recientes cabe citar Los mercados del agua en Tenerife, Bakeaz, Bilbao, 2002 (en colaboración con Miguel Sánchez Padrón); Los costes sociales de la empresa privada (antología de K. W. Kapp), La Catarata (colección Pensamiento crítico), 2006, y Calidad de la democracia y protección ambiental en Canarias, Fundación César Manrique, 2006.

Su último libro, La nueva economía del agua, constituye el primer título de la nueva colección “economía crítica & ecologismo social”, que el Centro de Investigación para la Paz (CIP-Ecosocial) impulsa en colaboración con la edi- torial La Catarata.