Ponencia en Encuentro de Investigadores del INA – IFRH 2016

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Hemos participado de la nueva Edición del Encuentro de Formación de Investigadores en Recursos Hídricos.
y aquí está nuestro trabajo sobre Estanislao Zeballos y su visión de la región en el libro “La región del trigo”

http://www.ina.gob.ar/ifrh-2016/trabajos/IFRH_2016_paper_49.pdf

Agua privada

El primero que, habiendo cercado un terreno, descubrió la manera de decir: Esto me pertenece, y halló gentes bastante sencillas para
creerle, fue el verdadero fundador de la sociedad civil.5 ¡Qué de crímenes, de guerras, de asesinatos, de miserias y de horrores no hubiese
ahorrado al género humano el que, arrancando las estacas o llenando la zanja, hubiese gritado a sus semejantes: “Guardaos de escuchar a
este impostor; estáis perdidos si olvidáis que los frutos pertenecen a todos y que la tierra no es de nadie!” Pero hay grandes motivos para
suponer que las cosas habían ya llegado al punto de no poder continuar existiendo como hasta entonces, pues dependiendo la idea de
propiedad de muchas otras ideas anteriores que únicamente han podido nacer sucesivamente, no ha podido engendrarse repentinamente en
el espíritu humano.
Rousseau

Ya pasó con la tierra, ahora el tema va por el agua. Se llama “Capitalismo”

http://www.lacapital.com.ar/informacion-gral/En-el-pais-hay-35-lagos-rios-y-lagunas-apropiados-y-explotados-por-privados-20120710-0012.html

Terrenos inundables. Saladillo, 1932

Como en otras tantas ciudades del mundo, el proceso de expansión de la “mancha urbana” fue con los pobres como ariete. Los terrenos más vulnerables desde el punto de vista ambiental, iban siendo ocupados por los más pobres, como el caso que a continuación mostramos.

No es de extrañar entonces, que estas políticas de ocupación entraran cada tanto en crisis, cuando un exceso de lluvias en la cuenca de los arroyos, provocara las inundaciones que comenzaban por perjudicar a estos habitantes.

Eran terrenos baratos, que estaban al acceso de los trabajadores (que además, trabajaban por esa zona)

Las grandes obras de saneamiento y de prevención de inundaciones se hicieron mucho después, cuando las inundaciones perjudicaron a otros sectores sociales, con más capacidad de presión, o con una voz que se oía más fuerte en lo que llamaríamos la esfera pública rosarina.

año 1932

Agua potable en el barrio Tiro Suizo

En la década de 1930, en Rosario, muchos barrios carecían del servicio de agua potable o recibían un servicio deficiente.

La nota, del diario La Tribuna, cuyo texto reproducimos más abajo.

Tienen que Conseguir Agua en la “Canilla colectiva”

El problema de la falta de aguas corrientes en algunos barrios de la ciudad, continúa siendo aún, a pesar de las continuas demandas de solución, un problema insoluble. En la zona de Tiro Suizo, en el barrio Irigoyen, hace tiempo que TRIBUNA defendió la necesidad de que se estableciera dicho servicio. Los vecinos sólo obtuvieron la colocación de una “canilla colectiva”. Todo el vecindario de un sector del Municipio densamente poblado debe servirse de aquella, con los inconvenientes fáciles de imaginar. Es necesario que la empresa y los poderes públicos den a este asunto un remedio definitivo, prestando el servicio de aguas corrientes que contaría de inmediato con más de 100 usuarios.

Santa Fe ante las inundaciones. 1940.

Artículo publicado en el diario El Litoral de Santa Fe

14 de junio de 1940

El Instituto Argentino del Agua, cuya presidencia ejerce el ingeniero Aquiles Armani, ha preparado un plan como contribución al estudio del problema de las inundaciones y desagües en el valle del Paraná, el cual ha si do llevado al conocimiento de los gobiernos de las provincias del litoral y del ejecutivo nacional. El sub-comité de estudios, formado por los señores Enrique Chanourdié, Alfredo I. Ledesma, Enrique Williams Alzaga y Luis A. Woodbridge, han confeccionado el siguiente esquema

Considérase el territorio a sanearse dividido en dos zonas:

1a. zona –  Tierras cuyas cotas sean inferiores a la máxima creciente del Paraná.

2a. zona – Tierras cuyas cotas sean superiores a la máxima creciente del Paraná.

En la primer zona se contemplarán las dos soluciones que se presentan:

Diques (insumergibles): Obras que impidan la iundación, acompañada de canales secundarios para el escurrimiento de las aguas pluviales.

Relleno natural (dique sumergibles): Obras que no impiden las inundaciones, pero que provocan el levantamiento del terreno por sedimentación, reteniendo el material en suspensión que acarrean las crecientes.

En la segunda zona, cabe tener en cuenta las siguientes soluciones:

1) facilitar la descarga en los cursos de agua

2) Retardar el escurrimiento en las cabeceras.

3) Desviar el exceso de agua a otras cuencas

4) Limitar el lecho.

Puede agregarse para ambas zonas, la conveniencia de no realizar obra alguna, impidiendo construcciones en las zonas inundables, y la organización de un servicio sistemático de vigilancia e información, para una eficiente y activa política de control de las crecientes.

Para la elección del tipo y orden de ejecución de las obras se derterminará: La capacidad y grado de utilización económica del territorio a sanearse en base a : 1o. Las lluvias, 2o. El relieve. 3o. El escurrimiento, 4o. La vegetación, 5o la geología, 6o. La economía, 7o. La población, 8o. El catastro, 9o. Las comunicaciones.

Los estudios se reaizarán primero de acuerdo a la división política del territorio, concretándose después por cuencas, incluyendo por extensión, la del Paraná no comprendida en la provincia de Santa Fe.