Previniendo inundaciones. Defensoría del pueblo se preocupa
Es obvio que no hay relación, pero nos alegra que un par de días después de la publicación en Rosario/12 de nuestra nota (el post anterior) la Defensora del Pueblo Adjunta para la Zona Sur de la provincia de Santa Fe, Sra. Liliana Meotto lanzó este comunicado de prensa.
les dejo el link del comunicado y esperamos que sirva para algo (y que entiendan la dimensión macro del problema, no solamente dragados y desagües…
Inundaciones de ayer ¿y de hoy?
Cuesta explicarles a los más jóvenes nuestra pena ante el fenómeno de las inundaciones, que ocurren en lugares lejanos. Cuesta convencerlos de que ese hilo de agua oscura que es el arroyo Ludueña, en algunos momentos durante la década del 60, 70 y 80 fue un increíble y violento caudal que durante varios días circulaba por las calles de Empalme Graneros, Barrio Belgrano y Arroyito arrastrando todo lo que encontraba a su paso: autos, muebles, vacas, caballos y vidas.
Pero es así, ese era el miedo que todos los abriles y noviembres torturaba a los habitantes de la zona noroeste de Rosario. ¿Está lloviendo en Pérez? ¿y en Zavalla?, porque esa era el agua que después bajaba a Rosario, y rebasaba en esos barrios rosarinos.
Entonces, la culpa de las inundaciones la tienen primero, la lluvia y luego, el arroyo. Veamos…
No culpes a la lluvia
Pero ¿Cuál es la dinámica de este asunto?
Bueno, pues resulta que en esa época, cuando llovía en los campos que ahora son Pérez, Funes, Empalme, Arroyito (imaginemos esos campos sin esos barrios construidos) el agua caía a la tierra que la absorbía, obviamente. Ahora, si llovía mucho, la tierra no absorbía, entonces, la pendiente natural llevaba el agua de los campos al canal del arroyo que veía crecer su volumen hasta llenar la barranca (todos podemos ver la pequeña barranquita del Ludueña en cualquier lugar que lo contemplemos hoy) y si era demasiada agua, pues se inundaban los campos aledaños y ya.
Pero bueno, llegó el siglo XX y Rosario creció. Uno de los vectores de la expansión de Rosario era el camino hacia Alberdi. Allí justamente se construyó el “puente Arroyito” (todavía los viejos llaman así a la esquina de Juan B. Justo y Alberdi). Los otros vectores serían las vías del Belgrano, (que aún están) y del Mitre cuyo recorrido puede verse ahora en la avenida De la Travesía. Pero había allí un terraplén, muy alto, justamente, para que las crecidas del arroyo no complicaran el tráfico de los trenes.
Y así se fueron construyendo los barrios pobres y baratos, para los pobres de aquel Rosario, al borde mismo del arroyo. Donde apenas terminaba la barranca, allí se construía la casa del pobre o directamente sobre los bañados mismos como puede verse en los planos de urbanización de 1920, donde el trazado de la grilla urbana se superpone con los pantanos mismos del Ludueña.
Como siempre pasa, cuando hay que poblar una zona ecológicamente inestable, los primeros en ir son los pobres y el negocio inmobiliario es para los ricos. Y allí fueron nuestros bisabuelos a vivir en el 1900 a asentarse arriba del arroyo y a sufrir las inundaciones que año a año asolaban la zona desde aquellos viejos años hasta 1986. Como vemos, la culpa empieza a dejar de ser de la naturaleza.
Porque a medida que se iban poblando los márgenes del arroyo y la zona (“cuenca” es el término científico), el agua de las lluvias llegaba mucho más rápido al arroyo, porque el suelo construido absorbe menos agua que la tierra virgen. El arroyo crecía así más rápido y se ahogaba antes repartiendo su caudal en una zona más amplia y para lamentarnos aún más, el terraplén del ferrocarril, (ese que ahora se llama Travesía) interrumpía al arroyo casi al final, es decir ¡con mucha más agua!
En la década del 40 fue necesaria una primera obra de entubamiento, que funcionó muy bien, durante veinte años. En 1960, comenzó un ciclo de inundaciones muy importantes que culminaría en 1971. Tendría que llegar 1986 para que los gobiernos provinciales asumieran la necesidad de la construcción de la presa retardadora, que si bien ha pasado momentos difíciles, ha logrado evitar las inundaciones, por lo menos de las zonas de barrios Belgrano, Empalme y Arroyito. Mención especial aquí para el NUMAIN, y el movimiento vecinalista de Empalme Graneros que con una larga tradición logró hacer escuchar la voz de los inundados en cada momento crítico.
Algo entre nosotros no va bien
Las últimas inundaciones importantes que se recuerdan en Rosario, se dieron en 2003/2007 en la zona de Nuevo Alberdi y Cristalería. No se debieron directamente al Ludueña, pero tienen que ver con su cuenca, porque los canales Salvat e Ibarlucea tributan a este arroyo.
La mancha urbana de Rosario se sigue expandiendo y seguimos sin planificar el crecimiento, ocupando espacios en forma caótica, espacios que quizás no tendríamos que haber ocupado. La construcción de barrios aguas abajo de la presa retardadora implica que el escenario que se planteó en 1960 lo podemos reproducir en este siglo.
No podemos dejar que, como en aquellos momentos, la obtención de renta urbana sea el criterio con el que se organiza el espacio de la cuenca. Esto no hace más que reforzar las desigualdades. Los indicios no son alentadores, porque parece reproducirse la vieja dinámica de enviar a los pobres a las zonas vulnerables, mientras a unos metros, pero en zona “protegida” se realizan grandes negocios de especulación inmobiliaria. La culpa, como vemos será definitivamente de quienes consientan esta situación.
Como afirma el Dr. Erik Zimmermann (FCEIA UNR), “la urbanización es clave en la nueva respuesta de la cuenca. La presión demográfica es muy fuerte. O sea, la impermeabilización, si no se toman medidas, será peor en los treinta años que siguen”.
No mirar para arriba y culpar a la lluvia; ni para abajo y culpar al arroyo. Escuchar a los profesionales (arquitectos, urbanistas, ingenieros hidráulicos) y a las organizaciones sociales (NUMAIN, GIROS, Taller ecologista) que desde hace años están estudiando estos problemas. Una cuenca es un sistema dinámico, sobre el cual no se pueden trazar soluciones definitivas. Ello exige atención permanente y una ocupación del espacio teniendo en cuenta (entre otras cosas) la historia terrible de las inundaciones en nuestra región.
Arroyito, 1887
Estamos trabajando en el censo de 1887 para el distrito censal llamado “Arroyito”.
Próximamente, veremos la forma de subirlo a internet de modo que mantenga el formato de tabla, para que pueda ser leído.
Aquí les subo los datos “crudos” de los habitantes del distrito, para vean de qué se trata. El Distrito Ludueña era mucho más numeroso, y además disponemos datos persona a persona, ni edades, ni sexos.
Dando Click en el Link, podés descargarte la planilla completa.
Arroyo Ludueña (desembocadura) Año 2009
Imagen de la zona de desembocadura del Arroyo Ludueña
Oracion del Remanso Valerio – Jorge Fandermole
Soy de la orilla brava,
del agua turbia y la correntada
que baja hermosa por su barrosa profundidad,
soy un paisano serio,
soy gente del Remanso Valerio,
que es donde el cielo
remonta vuelo en el Paraná.
Tengo el color del río
y su misma voz en mi canto sigo
del agua mansa y su suave danza en el corazón,
pero a veces oscura,
va turbulenta en la ciega hondura
y se hace brillo en este cuchillo de pescador.
Cristo de las redes
no nos abandones,
y en los espineles
déjanos tus dones.
No pienses que nos perdiste,
que la pobreza
nos pone tristes,
la sangre tensa y uno no piensa
más que en morir,
agua del río viejo
llévate pronto este llanto lejos
que esta aclarando
y vamos pescando para vivir.
Llevo mi sombra alerta
sobre la escama del agua abierta
y en el reposo vertiginoso del espinel,
sueño que alzo la proa
y sube la luna en la canoa
y allí descansa
hecha un remanso
mi propia piel.
Calma de mis dolores,
ay Cristo de los pescadores!
Dile a mi amada
que esta apenada esperándome,
que ando pensando en ella
mientras voy vadeando las estrellas,
que el río esta bravo
y estoy cansado para volver.
Cristo de las redes,
no nos abandones
y en los espineles
déjanos tus dones.
No pienses que nos perdiste,
que la pobreza
nos pone tristes,
la sangre tensa y uno no piensa
mas que en morir,
agua del río viejo
llévate pronto este llanto lejos
que esta aclarando
y vamos pescando para vivir…
Agua del río viejo
llévate pronto este llanto lejos
que esta aclarando
y vamos pescando para vivir…
CARTOGRAFÍA HÍDRICA SUPERFICIAL DIGITAL
Acá tenemos un texto producido por profesionales de entes estatales que nos ofrece un panorama general de la situación hídrica de la provincia. Lamentablemente, no hemos podido dar con una versión del mapa en alta definición pero en el artículo aparecen links de los autores, donde podrán conseguirse.
Link de descarga del PDF:
Mapa de Entre Ríos-Santa Fé de Martin de Moussy
Un hermoso mapa de la provincias litorales y Uruguay, de 1873
El link los envía a la colección de David Rumsey, para reconocer el grandioso trabajo de ese sitio.
Autor: Martín de Moussy, V. (Victor), 1810-1869
Fecha: 1873
Título corto: Carte, Entre-Ríos, Santa Fe, Banda Oriental.
Editorial: Paris: Firmin Didot Freres.
Tipo: Atlas Mapa
Obj cm Altura: 43
Obj cm Ancho: 51
Escala 1: 1.850.000
Nota: “litografiadas mapa. Mostrada por Socorro hachures. Espectáculos tribus Nativo Americanas”. “Descripción geographique y Estadístico de la Confederación Argentina. Atlas. Planche VIII”. “
Referencia: Catálogo de mapas de los hispanos en Estados Unidos, v. 4, p. 279.
País: Argentina, Uruguay
Ubicación: Entre Ríos (Argentina), Santa Fe (Argentina: Provincia)
Título completo: Carte des-provincias de Entre Ríos, de Santa-Fe y de la Banda Oriental. Par le Dr. V. Martín de Moussy 1865. Grave par L. Kautz, r. Bonaparte 82 – París. París, Imp. Lemercier, r. de Seine 57. (París, Librairie de Firmin Didot Freres, Fils et Cie, 1873)
Lista N °: 0464.007
Página n °: pl. VIII
Serie n º: 21
Grabador o la impresora: Laine, Adolphe. ; Kautz, L.; Lemercier et Cie
Fecha de Publicación Autor: Martín de Moussy, V. (Victor), 1810-1869
Fecha de publicación: 1873
Título publicación: Descripción geographique y Estadístico de la Confederación Argentina por V. Martín de Moussy … Segunda edición atlas. París, Librairie de Firmin Didot Freres, Fils et Cie Imprimeurs de l’Institut, rue Jacob, 56. 1873. Imprimerie Adolphe Laine, rue des Saints-Peres, 19.
Pub Referencia: Phillips, 2731. Phillips. Mapas de América, p. 122; Catálogo de mapas de los hispanos en Estados Unidos, v. 2, p. 30.
Pub Nota: “Este fue el primer atlas de la Argentina. Phillips señala que este atlas con tres volúmenes de texto del mismo título, publicado también en 1873. Phillips no nota esta segunda edición de la misma fecha que el primero, añadiendo un mapa . Martín de Moussy no pudo terminar el atlas por enfermedad y fue completado por L. Bouvet. maravillosamente grabado una página de título precede el título completo y lee la página “” Atlas de la Confederación Argentina. Bachelier Lith. Gve. Sanier, del . Imp. Lemercier & Cie Paris. “” La mayoría de los mapas son sin color, algunos son pintados a mano a todo color. Atlas está obligado en el trimestre de cuero negro de tela cubierta con placas de “Atlas de la Confederación Argentina” “en el sello oro en la parte delantera; es la columna vertebral en relieve con el título “” M. De Moussy. Descripción de la Confederación Argentina. Atlas “.”
Tomado de la colección de Rumsey



